La sociedad debe de estar orientada a generar y
mantener un beneficio colectivo para todos los individuos y para ello, debe tener
una estructura social basada en la planificaci贸n, administraci贸n, control y supervisi贸n
de los derechos sociales, junto con una pol铆tica social que tenga en
consideraci贸n las condiciones de vida y las diferentes conductas que son
determinantes clave para el papel de cada individuo dentro de la sociedad.
Como la institucionalidad no ha garantizado una
incorporaci贸n de los derechos humanos en las pol铆ticas sociales y mucho menos
ha demostrado y actuado frente al reconocimiento de las capacidades sociales,
se han realizado movimientos que luchan por una inclusi贸n en el 谩mbito jur铆dico,
pol铆tico e institucional de un enfoque de derechos, en el cual a su vez se transforme
y guie a la ciudadan铆a por un nuevo camino, en donde se reconozca la identidad
del sujeto y se permita su participaci贸n en los procesos de comunicaci贸n social.
En
la pol铆tica social debe existir informaci贸n id贸nea y efectiva, para promover el
conocimiento de la realidad social, ya que as铆 se fortalece la estructura para
detectar problemas e intervenirlos por medio de objetivos y estrategias, que
contribuyan a evaluar, diagnosticar y establecer un seguimiento de car谩cter obligatorio
de todas las eventualidades internas y externas que puedan afectar la pol铆tica
social del pa铆s.
Es
cierto que la informaci贸n posibilita la toma de decisiones en todos los 谩mbitos
verbigracia econ贸micos, financieros, sociales, ambientales y pol铆ticos, debido
a esto la informaci贸n es la base para plantear planes de acci贸n institucional y
jur铆dica, convirti茅ndose en un instrumento de planificaci贸n social, que, si
bien es leg铆timo, se convertir铆a en una inversi贸n de gesti贸n social que
impulsar铆a el desarrollo social de todos los individuos.
Siendo un principio fundamental la diversidad en la
sociedad, la realidad es que la poblaci贸n ha sido homogenizada a trav茅s de los
a帽os, simplificando el hecho de que las investigaciones y resultados de la
inclusi贸n de los derechos sociales son limitados, sin tener en cuenta a los
diferentes tipos de culturas que no alcanzan a ser reconocidas, ni mucho menos
alcanzan la equidad necesaria para minimizar la brecha social en la desigualdad
de los derechos sociales.
Un cambio cultural en la sociedad es necesario porque
cuando se presentan casos particulares, es decir se especifican casos
individuales se transforman las actividades y la naturaleza de las pol铆ticas
sociales se concentran en velar por los derechos humanos individuales.
Las
capacidades humanas en cierto modo evolucionan, gracias al desarrollo y la
adaptaci贸n de cada individuo, junto con el apoyo del resto de la sociedad, pero
el Estado es el encargado de garantizar y reconocer dichas capacidades.
Cuando
se efect煤a dicho acto las comunidades se convierten en grupos de personas
participativas y promotoras por un bien colectivo y del desarrollo humano,
basado en el crecimiento del sujeto como fortalecimiento de la sociedad, sin
embargo sin una adecuada institucionalidad organizativa ni con el apoyo de la
gerencia social, la focalizaci贸n del papel del individuo perder谩 el sentido
participativo ya que no existir谩 un sistema de protecci贸n social.
Es
de vital importancia reconstruir y reformar la institucionalidad junto con las
organizaciones para obtener mejores resultados en relaci贸n con el Estado y la
sociedad, garantizando leg铆timamente un nuevo enfoque jur铆dico de la mano con
una nueva administraci贸n que se preocupe por la inclusi贸n social y el control
pleno de la protecci贸n de la identidad de cada individuo, as铆 mismo bajo la
apropiaci贸n y el empoderamiento de la planificaci贸n social, se coordinar铆a la
integraci贸n para un nuevo futuro que
articularia tanto a los derechos colectivos como a los derechos individuales.

Un
hecho a destacar es que por medio de la comunicaci贸n los individuos han
adquirido mejores condiciones de vida a trav茅s de los a帽os, esto implica que la
comunicaci贸n ha sido un instrumento de gran valor para la pol铆tica social; ha
incentivado a la inclusi贸n de nuevas culturas, permitiendo el desarrollo
sostenible y sustentable a nivel interdisciplinar de todos los profesionales,
pero sobre todo ha servido para el reconocimiento de las capacidades y de los
derechos de los diversos grupos socioculturales, impulsando el cambio social junto
con el autocontrol que la poblaci贸n necesita, para mantener una relaci贸n estable
dentro de la ciudadan铆a.
Si
existiera una relaci贸n positiva de credibilidad jur铆dica y civil hacia los
individuos por parte del Estado, estos tendr铆an mayores oportunidades, por lo
que si no hay una restructuraci贸n organizacional y restablecimiento
institucional en garant铆a de capacidades, derechos sociales, identidad y que generen
valor social desde la perspectiva individual, las personas no podr谩n
interactuar ni crecer dentro de la comunidad.
A
modo de conclusi贸n existen nuevos patrones de conducta social, los individuos
est谩n en constante cambio y la pol铆tica social requiere temas de
reconocimiento, derecho, integraci贸n participativa del poder social e
inclusi贸n, por lo tanto es necesario replantear la idea de gobernabilidad y
generar planificaci贸n para que cada individuo crezca bajo su propia identidad.