La
idea de la Bolsa de Valores de Colombia o como se le conoce por sus siglas BVC,
nace aproximadamente en el siglo XVI e inicios del siglo XVII de manera
informal (sin estructuración organizacional bursátil sectorial), cuando algunas
compañías empezaron a emitir acciones con el fin de obtener recursos
financieros; posteriormente, sobre el siglo XX el país
empieza a experimentar el auge cafetero, por lo que surge la necesidad de
establecer un marco de negociación formal.
Con
el paso del tiempo, se evidenció que la existencia de tres escenarios independientes
pero con el mismo propósito económico propiciaba un debilitamiento en el
sistema financiero, ya que había un manejo de precios diferentes en los mismos
activos, lo que causaba arbitraje, además de la concentración de ingresos en
ciertos gremios y una competencia entre cada una de las Bolsas (Bolsa de Valores
de Bogotá, Bolsa de Valores de Medellín y Bolsa de Valores de Occidente).
Debido a este desequilibrio sistémico, se buscó la forma de dar a los inversionistas seguridad y transparencia, fusionando las tres bolsas de valores con la finalidad de generar un desempeño eficiente en el mercado de capitales; así, en el año 2001 se fusionan dando origen a la BVC, teniendo como principal función la de canalizar los recursos del público hacia las empresas colombianas que requieran capital.
Con
el paso del tiempo la conceptualización del mercado ha ido cambiando y con esto
su significado, es decir, se consideraba mercado al lugar en el que se reunían oferentes
y demandantes para intercambiar diferentes activos (bienes y servicios
físicos), actualmente no se puede limitar el concepto de mercado porque ahora
existen los market maker o hacedores del mercado e incluso mercados sintéticos.
En este sentido, es necesario saber en qué tipo de mercados nos encontramos, si estamos en un mercado bursátil formal como la BVC u otras bolsas de valores centrales y reguladas a nivel internacional, las cuales nos permiten realizar transacciones y operaciones bajo estándares de seguridad y calidad, o por el contrario si nos encontramos en mercados creados a través de software cuyo precio fluctúa por compradores y vendedores bajo un monto de capital por asignación el cual nunca ha pasado ni pasará por los administradores centrales de cada país.
Es así, como actualmente el mercado bursátil se encuentra compuesto por emisores de valores, inversionistas y facilitadores o intermediarios, el cual, se clasifica según los siguientes criterios: dependiendo si es mercado primario o mercado secundario, de acuerdo con el sistema a través del cual tiene lugar la negociación de valores y en tercer lugar de acuerdo a las personas autorizadas a intervenir o comprar y vender valores.



