viernes, 14 de julio de 2023

Pol铆tica de Identidad una Construcci贸n Generacional


Con el pasar de los a帽os, la sociedad ha generado una constante lucha por pretender crear e imponer una distribuci贸n justa y equitativa en cuanto a los recursos y a la riqueza, dando origen al paradigma de existencialismo del libre mercado, pero si bien antes el punto de partida era la redistribuci贸n igualitaria, actualmente el inter茅s colectivo ha tornado a tener un papel m谩s humanista y moral denominado como la pol铆tica de identidad.

De esta manera, con el nuevo papel del g茅nero en la sociedad y la integraci贸n de manera activa y participativa de las mujeres en el mercado laboral, se ha logrado disminuir gradualmente la brecha de la discriminaci贸n de g茅nero, aun as铆, existe un alto grado de ausencia de reconocimiento igualitario, lo que deteriora la equidad e igualdad llevando a la poblaci贸n hacia una ineficiente justicia social.

Ahora bien, teniendo en cuenta las diferentes ramas de la ciencia y el estudio emp铆rico del comportamiento del hombre en caminado hacia el 茅xito, el reconocimiento del sujeto viene a ser la piedra angular de toda relaci贸n social, asumiendo que la identidad del ser est谩 ligada a cada acci贸n que se realiza de forma racional.

Sin embargo bajo el supuesto de eficiencia econ贸mica, dignidad 茅tica y moral sobre cualquier tipo de hecho laboral o papel activo en la sociedad, no se obtienen los mejores resultados debido a los intereses particulares de individuos predominantes en el modelo econ贸mico, ya que se convierten en promotores de la injusticia econ贸mica y social.

En este sentido, es importante resaltar que la injusticia y la desigualdad poblacional bajo el enfoque de identidad no solo evidencia la disparidad social (g茅nero) y econ贸mica (ingresos - salarios), sino tambi茅n detalla casos constantes y posicionados en donde surgen disparidades pol铆ticas (jur铆dicas) e informativas (educativas), las cuales incrementan la brecha social en las comunidades no solo de Colombia sino en el resto del mundo.

Por ende, a pesar que en las 煤ltimas d茅cadas hemos visto cambios positivos de manera progresiva que incentivan la distribuci贸n, el reconocimiento y la participaci贸n igualitaria de las personas, a煤n estamos lejos de ver un cambio significativo en donde exista plena equidad, la cual garantice la justicia social en la era de la pol铆tica de identidad, porque para ello debe de existir en la totalidad de poblaci贸n, una completa tolerancia y respeto por las diferencias f铆sicas, mentales y verbales, dejando de lado los propios intereses y velando por un bienestar real colectivo.